La demencia producida por la enfermedad de Parkinson se caracteriza por un trastorno en la memoria en la disfunción ejecutiva prácticamente, lo que indica que se produce una predominante afectación subcortical, con una relevante afectación funcional de los lóbulos frontales.
El deterioro cognitivo es un hecho muy usual en esta enfermedad donde el 40 de los pacientes que sufren Parkinson se ven afectados por ello.

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El Parkinson se ve caracterizado por un grupo de condiciones llamadas desórdenes del sistema motor. Los cuatro síntomas principales son los siguientes:
  1. Temblor de las extremidades como manos,brazos y piernas, junto a otras zonas como la mandíbula y el resto de la cara.
  2. Presencia de una rigidez en las extremidades y el tronco.
  3. Los sujetos presentan una bradicinesia o lentitud de los movimientos que realizan.
  4. Los enfermos de Alzheimer no son capaces de mantener postura, por lo que presentan una inestabilidad o una perdida de la coordinación o balance, que se encuentran afectados.

Al aumentar la intensidad de estos síntomas, los sujetos que padecen la enfermedad son incapaces de realizar diversas tareas como son el caminar, el hablar o realizar otras tareas simples.

Cabe pensar que la demencia de la enfermedad de Parkinson puede ser la consecuencia de la suma de varias alteraciones de carácter neuropatológico, cuya existencia sugiere además un solapamiento clínico-patológico entre esta enfermedad, la enfermedad de Alzheimer, que hemos explicado en el apartado anterior, y la demencia por la aparición de cuerpos de Lewy que se explicará en el siguiente apartado.